Un paciente, que está permanente en cama necesita de cuidados especiales, la piel sufre y hay que cuidarla que no se produzcan úlceras o escaras, que se forman por estar demasiado tiempo en una misma posición.

Pués el peso del cuerpo ejerce presión sobre esa zona, las partes mas vulnerables son:

  • Los talones.
  • El sacro.
  • Los costados de la cadera.
  • Los lados interiores de las piernas.
  • Los codos.
  • Las orejas.

Y todas las partes en las que sobre sale algún hueso.

La manera correcta de proteger estas zonas vulnerables es, colocando almohadas o almohadones bajo el cuerpo para que queden en el aire y no toquen el colchón.

PROCEDIMIENTO:

Colocar al paciente de costado con un giro de 90°.

Para ello se coloca un brazo sobre el torax, luego se levanta una pierna desde la rodilla y se gira al paciente fácilmente

(tiene que quedar al costado de la cama de nuestro lado).

Siempre tenemos todo a la mano, nunca alejarse del paciente, para evitar accidentes.

Colocamos la primer almohada que tiene que quedar ubicada entre la cabeza y la mitad de la espalda.

Para proteger el sacro colocamos dos almohadillas a la altura de cada glúteo.

Volvemos a colocar al paciente boca arriba y nos cercioramos de que el sacro quede elevado metiendo nuestra mano entre cada almohadilla dejando un espacio.

También puede colocarse una almohada grande bajo las piernas y hasta las rodillas, que nos ayude a mantenerlas separadas y ligeramente elevadas.

Para proteger los talones colocamos almohadillas bajo los tobillos también podemos colocar toallas dobladas en forma de cilindro.

Los talones deben quedar al aire no deben tocar la cama, o podemos lograr esto con una almohada.

Ahora las manos:

Colocamos también almohadillas en forma de cilindro en las manos, con los dedos estirados para evitar deformaciones.

Dejamos al costado del cuerpo, o colocamos las manos sobre el pecho, también con los dedos bien estirados.

En este último caso podemos también proteger los codos, con una pequeña almohadilla bajo el brazo quedando el codo elevado sin que toque la cama.

Al paciente hay que rotarlo cada dos horas para evitar úlceras por presión.

Para evitar eso entonces también debemos colocarlo de costado.

Vamos a moverlo de la siguiente manera:

Sacamos todas las almohadas que colocamos anteriormente, colocamos un brazo sobre el cuerpo.

Doblamos la rodilla del mismo lado, girar al paciente del lado contrario a la pierna doblada y siempre hacia nuestro lado.

Se coloca una almohada bajo la rodilla y la pantorrilla para que quede el talón al aire la otra pierna siempre queda estirada y el pié.

También tiene que tener una almohadilla en forma de cilindro, para que el talón quede sin acentar en la cama.

Protegemos las manos con almohadillas en forma de cilindro y también la oreja la colocando una pequeña almohadilla en forma de dona o rosquita circular.

La almohada de la cabeza a veces es mas cómoda colocarla bien adelante, siempre procura la comodidad del paciente.

Colocar una almohada atrás en la espalda, para ayudar a que el paciente se quede de costado.

Todos estos movimientos se pueden hacer con la ayuda de una asalea que va desde la altura de los hombros hasta bajo la cola.

Otra recomendación:

Es importante que las sábanas estén bien estiradas, para evitar que dañe la delicada piel de los pacientes que permanecen en cama.

La piel hay que mantenerla bien hidratada con crema, ofrecer agua al paciente ayudarse con una pajilla o sorbete para tomar fácilmente.

Mantener el contacto hablándole con cariño y explicándole que vamos a hacer y que estamos haciendo para que el paciente no se asuste y colabore.

Hay que hacerlo con entrega, con la mejor predisposición y amor que puedas dar.

La satisfacción de sentir que estamos ayudando a otro, es muy linda se puede disfrutar de verdad.

En la próxima entrega:  10 TIPS COMO TRATAR A UNA PERSONA DE LA TERCERA EDAD

 

One thought to “COMO MOVILIZAR UN PACIENTE EN CAMA”

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